Cuando no eres el primero, lo sensato es empezar mirando lo que ya hay. Si la canalización de un vecino recorre el mismo tramo de techo que necesitas, a veces se puede aprovechar la bandeja existente, siempre que tenga hueco y que la línea nueva vaya separada e identificada.
También conviene revisar la centralización. En edificios donde ya se han añadido contadores para recarga, puede que no quede espacio para otro. En ese caso, la línea sale del contador de tu vivienda y el cargador lleva control dinámico para no superar la potencia de tu piso.
Si el garaje empieza a tener muchos puntos, una preinstalación común aprobada por la comunidad ordena el crecimiento: una línea principal y derivaciones con medición individual para cada plaza.