Depende de tres cosas: la acometida, el coche y cuántos coches haya. Si la vivienda tiene suministro trifásico y el coche admite 11 kW en alterna, un wallbox de 11 kW reduce mucho el tiempo de carga. Si la acometida es monofásica, 7,4 kW con control dinámico es el techo razonable y no obliga a cambiar el contrato.
Cuando en casa hay dos eléctricos, lo más práctico son dos puntos con reparto de potencia: cargan a la vez sin superar lo contratado, y si uno termina antes, el otro recibe toda la potencia disponible. Y si el coche duerme fuera, en la parcela o bajo un porche, el equipo y la canalización se eligen para soportar lluvia y sol.
El recorrido desde el cuadro es la otra variable. A veces basta un tramo corto hasta un garaje integrado; otras, hay que cruzar parte de la parcela, y entonces se valora si la canalización va enterrada o por fachada.