Moscardó es el barrio más poblado del distrito, con 28.874 vecinos, y el más antiguo, con un año medio de construcción residencial de 1962. Junto a la calle de Marcelo Usera y la de Antonio López, su densidad supera los 317 habitantes por hectárea, igual que la de Almendrales (24.801 vecinos, 1976). Las viviendas son pequeñas: 80 metros cuadrados de media en Moscardó y 92 en Almendrales.
En edificios así, el garaje no siempre existe y, cuando existe, suele ser estrecho. La centralización de contadores es el primer sitio que miramos. Si hay hueco, un contador propio para la recarga es lo más limpio; si no, la línea puede salir del contador de tu vivienda con control dinámico para no superar la potencia contratada.
En pisos de este tamaño la potencia contratada suele ser modesta, y por eso el control dinámico no es opcional: es lo que permite cargar el coche sin que salte el limitador cada vez que se enciende el horno.