Las casas grandes consumen mucho: calefacción, climatización, iluminación exterior, a veces bombas o motores de puertas. La potencia contratada suele ser alta, pero también lo es lo que se usa. Por eso, en El Plantío, más que la potencia del cargador importa cómo convive con el resto.
El control dinámico de potencia lo resuelve midiendo en tiempo real la entrada del cuadro. Si la casa pide más, el coche baja el ritmo; cuando la casa descansa, lo sube. Programando la carga de madrugada, en el periodo valle de la tarifa 2.0TD, la convivencia es aún más fácil.
Si el suministro es trifásico, se puede ir a un wallbox de 11 kW. Si no, 7,4 kW en monofásico basta para el uso diario. Pasar de monofásico a trifásico es posible, pero es una decisión que se toma con la compañía y con números, no solo por el coche.